Qué resolvemos cuando un kei-car entra al taller
En esta página trabajamos con especialistas que ya operan kei-cars y city-cars en zonas densas: talleres pequeños, concesionarios de usados, estudios de wrapping y equipos de flotas eléctricas cortas. No vendemos un catálogo cerrado. Armamos capacidades concretas según cómo se usa el auto cada día, qué ancho tiene la cochera y cuánto tiempo puede quedar fuera de circulación.
Medición de radio y huella
Antes de tocar paneles, medimos radio de giro real, salida de espejos y ángulo de entrada a rampas. En calles de 3,5 m con autos estacionados a ambos lados, dos centímetros cambian la maniobra completa. Entregamos un plano con cotas para que el especialista ajuste suspensión y dirección sin adivinar.
Paneles glaseados con capa de sacrificio
Aplicamos acabado brillante sobre carrocería de kei-car con una capa transparente que absorbe rayones de estacionamiento. El brillo se mantiene bajo luz de calle y no acumula estática, algo útil cuando el auto duerme afuera. El especialista recibe el protocolo de lavado para no arruinar el reflejo en la primera semana.
Reconfiguración de habitáculo
Los kei-cars tienen 3,4 m de largo y aun así necesitan espacio para herramientas, cajas o sillas plegadas. Reubicamos anclajes, recortamos paneles internos y liberamos volumen sin tocar la estructura. El criterio es simple: que el conductor entre y salga sin golpear el volante con la rodilla.
Puesta a punto eléctrica de corto recorrido
Para city-cars eléctricos revisamos curva de recarga, frenada regenerativa y peso del pack. Ajustamos los modos para trayectos de 8 a 15 km con paradas frecuentes, donde el consumo real se dispara por arranques. El especialista recibe lecturas comparativas antes y después, no una promesa de autonomía.
Iluminación urbana controlada
Reemplazamos ópticas por módulos que iluminan el cordón sin encandilar al que viene de frente. En avenidas con asfalto mojado, un haz mal calibrado devuelve el reflejo al propio parabrisas. Calibramos altura y corte sobre una pared a 5 m y dejamos la referencia para futuras revisiones.
Documentación para el especialista
Cada intervención cierra con una ficha técnica: medidas tomadas, materiales usados, torque aplicado y próximos puntos de control. Sirve para que otro taller retome el trabajo sin repetir pruebas. Si el vehículo cambia de manos, la ficha viaja con él y evita diagnósticos contradictorios.
Si querés ver cómo aplicamos esto en un caso real, revisá el enfoque de trabajo del equipo o escribinos desde contacto con las medidas de tu cochera y el uso diario del auto.